Hay chistes para aburrir de Franco. Franco inaugurando pantanos como Paco el Rana, Franco midiéndose con Europa (Y si ellos tienen ONU, nosotros tenemos DOS). El caso es que las cosas fuertes nos las decíamos con bromas. Los rusos eran héroes para los rojos. Y en Moscú se ataban los perros con longaniza. Los nacionales se apuntaban a la Falange como iban a Sepu: entraban por la Gran Vía, que era José Antonio, y salían por Desengaño.